Dime si piensas venir,
porque te estoy esperando;
que tengo yo para ti
de amores un lecho blando.
En él, si quieres dormir
dormirás no sé hasta cuándo;
pues todo toca a su fin,
todo empieza y va acabando.
Comienza el hombre a existir
y al nacer nace llorando.
Intuye que vino aquí
para sufrir de otro el mando.
Pues muy duro es el vivir
todo el tiempo trabajando.
Siempre al albur, siempre así,
los años se van pasando.
Igual le ocurre al amor:
Llega sin pedir permiso.
Luego, la eterna canción:
Se marcha sin previo aviso.
Le damos mucho valor,
para luego caso omiso
hacer a quien nos amó
y olvidarle si es preciso.
Nace con tremendo ardor
de repente, de improviso;
y un día va y se acabó,
porque un capricho lo quiso.
Así que vuelvo a decir
que aquí te estoy aguardando.
Junto a mí serás feliz.
¡Mira que ya estás tardando!
Lo que dure, durará.
Un día o una semana.
Toda una vida quizás.
Eso lo vemos mañana.
Que eterno nunca será,
como nada hay en la vida;
se quiere en su comenzar,
pero muy pronto se olvida.
Es el destino del hombre
y lo sabes de memoria.
No creo que ya te asombres,
pues siempre es la misma historia:
Te enamoras un buen día
y se piensa ya tu mente
que ese amor en que confías
existirá eternamente.
Que todo será alegría
y que siempre, complaciente,
has de amar. Pero se enfrían
tus ardores de repente.
¡Misterio de la existencia,
difícil de resolver!
Son así las conveniencias
entre varón y mujer.
miércoles, 5 de marzo de 2008
sábado, 1 de marzo de 2008
Los dichos de Sancho Panza
- La vida se ve distinta
tras una comida buena,
todo tiene mejor pinta
teniendo la tripa llena.
Si tienes por compañera
mujer garrida y hermosa
entonces es primavera,
luciendo mejor la cosa. -.
Son dichos de Sancho Panza
a los que siempre hice caso:
Buenas mujeres y holganza,
tras buen yantar y buen vaso.
Placeres son de la vida,
lo demás son sólo historia.
Buen vino y buena comida
y después... ¡Eso es la Gloria!
Mejor que tener dinero,
muchos honores y fama
un asado de cordero
y una mujer en la cama.
Que no existe otra riqueza
mejor que la que describo;
ni corona en la cabeza,
ni entre todos ser un divo.
Que eso todo se termina
allá en el sepulcro inmundo.
Quien tiene amor ha una mina
y es el más rico del mundo.
tras una comida buena,
todo tiene mejor pinta
teniendo la tripa llena.
Si tienes por compañera
mujer garrida y hermosa
entonces es primavera,
luciendo mejor la cosa. -.
Son dichos de Sancho Panza
a los que siempre hice caso:
Buenas mujeres y holganza,
tras buen yantar y buen vaso.
Placeres son de la vida,
lo demás son sólo historia.
Buen vino y buena comida
y después... ¡Eso es la Gloria!
Mejor que tener dinero,
muchos honores y fama
un asado de cordero
y una mujer en la cama.
Que no existe otra riqueza
mejor que la que describo;
ni corona en la cabeza,
ni entre todos ser un divo.
Que eso todo se termina
allá en el sepulcro inmundo.
Quien tiene amor ha una mina
y es el más rico del mundo.
No bsco con mis versos ser famoso...
No busco con mis versos ser famoso,
ni ansío ya siquiera hallar la gloria;
de poco ha de servir dejar memoria
a quien vivió de modo borrascoso.
El tiempo ha transcurrido y ya borroso
contemplo aquel soñar, aquella euforia
que tuve, siendo joven, de en la Historia
hacerme con un hueco. ¡Sueño hermoso!
Mas torpe es el pensar en utopías
sabiendo que la muerte está cercana.
Es hora de olvidar las fantasías
y ver de aprovechar cada mañana;
gozar hoy con afán los breves días
que restan por vivir, con gusto y gana.
ni ansío ya siquiera hallar la gloria;
de poco ha de servir dejar memoria
a quien vivió de modo borrascoso.
El tiempo ha transcurrido y ya borroso
contemplo aquel soñar, aquella euforia
que tuve, siendo joven, de en la Historia
hacerme con un hueco. ¡Sueño hermoso!
Mas torpe es el pensar en utopías
sabiendo que la muerte está cercana.
Es hora de olvidar las fantasías
y ver de aprovechar cada mañana;
gozar hoy con afán los breves días
que restan por vivir, con gusto y gana.
martes, 26 de febrero de 2008
El debate - 1. El villano en su rincón. Art. 251
Puedo anticipar y anticipo, emulando la histórica frase del ex presidente Suárez – a quien la Historia parece que ya le ha hecho justicia al considerarle el verdadero artífice de la democracia española – que mi voto para las próximas elecciones del 9 de marzo ya estaba decidido desde hace meses. Pero, como me considero independiente a ultranza de cualquier Partido Político, voy a exponerles mi opinión tras el primer debate televisivo – celebrado anoche – de los dos que tienen fijados los candidatos de los dos Partidos mayoritarios.
No voy a entrar en discusiones, como hacen los Medios de Comunicación, sobre quién fue el triunfador del mismo. Para mí que ganó Mariano Rajoy. A los puntos y por escaso margen como en un reñido combate, utilizando términos boxísticos, pero supo alzarse con la victoria en este encuentro.
Lo que sí me ha quedado muy claro, y voy a ser muy breve en esta ocasión, es que si tuviera que confiar mis escasísimos ahorros y el porvenir de mi jubilación en manos de uno de ambos oponentes lo haría sin dudar en las de Mariano Rajoy y nunca en las de su oponente. Pero, también siendo conciso y contundente, les aclaro que jamás los confiaría – si pudiera evitarlo – en las decisiones políticas de ninguno de los dos Partidos a los que representan.
Más claro creo que no se puede ser, salvo que pensemos en el agua del antiquísimo Canal de Lozoya que abastecía hace muchos años a la población de Madrid. Se puede decir más alto, pero desde luego que no con mayor crudeza.
Y si alguien me pregunta mis razones para pensar así le contestaré que ambas facciones exhalan más olor a chorizo que una charcutería. En ella habrá géneros de mejor y de peor calidad, más gustosos al paladar o menos; pero todos, al final, huelen parecido. Así de claro.
La semana que viene más.
¡Saludos!
No voy a entrar en discusiones, como hacen los Medios de Comunicación, sobre quién fue el triunfador del mismo. Para mí que ganó Mariano Rajoy. A los puntos y por escaso margen como en un reñido combate, utilizando términos boxísticos, pero supo alzarse con la victoria en este encuentro.
Lo que sí me ha quedado muy claro, y voy a ser muy breve en esta ocasión, es que si tuviera que confiar mis escasísimos ahorros y el porvenir de mi jubilación en manos de uno de ambos oponentes lo haría sin dudar en las de Mariano Rajoy y nunca en las de su oponente. Pero, también siendo conciso y contundente, les aclaro que jamás los confiaría – si pudiera evitarlo – en las decisiones políticas de ninguno de los dos Partidos a los que representan.
Más claro creo que no se puede ser, salvo que pensemos en el agua del antiquísimo Canal de Lozoya que abastecía hace muchos años a la población de Madrid. Se puede decir más alto, pero desde luego que no con mayor crudeza.
Y si alguien me pregunta mis razones para pensar así le contestaré que ambas facciones exhalan más olor a chorizo que una charcutería. En ella habrá géneros de mejor y de peor calidad, más gustosos al paladar o menos; pero todos, al final, huelen parecido. Así de claro.
La semana que viene más.
¡Saludos!
miércoles, 20 de febrero de 2008
Deseo estremecerme entre tus brazos
Deseo estremecerme entre tus brazos,
notar sobre mi espalda tus caricias;
fundirme con tu cuerpo en mil abrazos,
gozar de tus caderas las delicias.
Y luego el reposar, ya muy tranquilo;
sin nada que temer, mi mente en calma.
estando mi cerebro así, no en vilo,
a gusto he de sentir se encuentra el alma.
¿Vendrás y lograré tenerte un día
o acaso realidad no se hará el sueño?
Acude, por favor, mi pecho ansía
del ser que añoro tanto ser el dueño.
notar sobre mi espalda tus caricias;
fundirme con tu cuerpo en mil abrazos,
gozar de tus caderas las delicias.
Y luego el reposar, ya muy tranquilo;
sin nada que temer, mi mente en calma.
estando mi cerebro así, no en vilo,
a gusto he de sentir se encuentra el alma.
¿Vendrás y lograré tenerte un día
o acaso realidad no se hará el sueño?
Acude, por favor, mi pecho ansía
del ser que añoro tanto ser el dueño.
Mi pobre España
La paz y la armonía, sobre todo,
debieran de reinar aquí en España;
mas siempre el uno al otro dando caña
está en lugar de andar codo con codo.
¿Posible no será, no existe el modo
de hablarnos con amor y no con saña?
Mi olfato, que muy rara vez me engaña,
me indica que es jardín que apesta a lodo.
Tenemos un vergel lleno de flores
y a estiércol más que a rosas echa aroma.
Les digo la verdad, caros señores:
No crean que les gasto alguna broma.
Perdidos la honradez y los valores,
cualquiera lo que puede se lo toma.
España se halla en coma
por mucho que aseguren que está en cura.
Fatal, causa la muerte la locura.
debieran de reinar aquí en España;
mas siempre el uno al otro dando caña
está en lugar de andar codo con codo.
¿Posible no será, no existe el modo
de hablarnos con amor y no con saña?
Mi olfato, que muy rara vez me engaña,
me indica que es jardín que apesta a lodo.
Tenemos un vergel lleno de flores
y a estiércol más que a rosas echa aroma.
Les digo la verdad, caros señores:
No crean que les gasto alguna broma.
Perdidos la honradez y los valores,
cualquiera lo que puede se lo toma.
España se halla en coma
por mucho que aseguren que está en cura.
Fatal, causa la muerte la locura.
martes, 19 de febrero de 2008
Vergüenza me da pedir...
Vergüenza me da pedir,
mas no existe más remedio.
¡Qué tristeza es mendigar
para quien tiró el dinero!
Dispuse de una fortuna
siendo sólo un jovenzuelo.
Y ahora, ya ves, mendigando,
cuando comienzo a ser viejo.
¡Los cambios que da la vida!
¡Tener que vivir de un sueldo
escaso y vil! Y de un jefe
el capricho obedeciendo.
Fue por mi mala cabeza,
por no aprovechar el tiempo.
No preví para el mañana,
pensé que estaba muy lejos.
Siendo joven no se tiene
en cuenta más que los sueños,
pero nunca en realidades
se suelen convertir estos.
Y hoy me veo suplicante,
con mi orgullo por el suelo.
No tuve que gastar tanto,
tuve que andarme con tiento.
- ¡Que me quiten lo bailao! -.
Dijo el tonto, satisfecho.
¡Qué bailes ni qué ocho cuartos
si hoy pasas hambre! ¡So lelo!
Mas pocas veces se aprende
al ver los males ajenos.
Uno mismo ha de vivirlos.
Si no, no estamos contentos.
mas no existe más remedio.
¡Qué tristeza es mendigar
para quien tiró el dinero!
Dispuse de una fortuna
siendo sólo un jovenzuelo.
Y ahora, ya ves, mendigando,
cuando comienzo a ser viejo.
¡Los cambios que da la vida!
¡Tener que vivir de un sueldo
escaso y vil! Y de un jefe
el capricho obedeciendo.
Fue por mi mala cabeza,
por no aprovechar el tiempo.
No preví para el mañana,
pensé que estaba muy lejos.
Siendo joven no se tiene
en cuenta más que los sueños,
pero nunca en realidades
se suelen convertir estos.
Y hoy me veo suplicante,
con mi orgullo por el suelo.
No tuve que gastar tanto,
tuve que andarme con tiento.
- ¡Que me quiten lo bailao! -.
Dijo el tonto, satisfecho.
¡Qué bailes ni qué ocho cuartos
si hoy pasas hambre! ¡So lelo!
Mas pocas veces se aprende
al ver los males ajenos.
Uno mismo ha de vivirlos.
Si no, no estamos contentos.
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