sábado, 8 de marzo de 2008

En el asesinato de Isaías Carrasco

Es día de dolor y de amargura.
¿Qué importa quién se lleve el gato agua?
Al cabo, todos juntos perderemos
o habremos de ganar esta batalla?

No pueden pistoleros asesinos
callar de un pueblo entero la palabra;
inútil es que sigan en su lucha,
la guerra de antemano está ganada.

Podrán seguir matando cuanto quieran,
cobardes y a traición y por la espalda;
que sobran españoles con coraje,
me temo que al final les falten balas.

Que a aquellos que supieron enfrentarse
al corso vencedor en cien campañas
les sobran los redaños suficientes
y prestos a morir son por su Patria.

Es día de penumbra y de tristeza,
mas pronto pasará y vendrá mañana.
Quien gane en los comicios poco importa,
si genio y sensatez nunca le falta.

miércoles, 5 de marzo de 2008

No cantaré a la muerte y sí a la vida...

No cantaré a la muerte y sí a la vida.
Estimo que es más bella una romanza
repleta de alegría y de esperanza
que aquella que es tristona y deprimida.

Cantarle a, del amor, la despedida
es síntoma de tiempos de bonanza;
si entonas con pasión, tu voz alcanza
a quien debió partir y así no olvida.

¡Cuán cruel es la distancia en los amores!
¡Fatal es de tu amor no estar cercano!
¡Estando el mundo lleno de mujeres,

en busca siempre voy del más lejano!
¡Estúpida actitud de muchos seres!
Mas pronto, sin dudar, vendrá el verano.

Mirando mi pasado mato el tiempo...

Mirando mi pasado mato el tiempo.
¿Qué cosas me dejé, dime alma mía,
acaso sin hacer y cuáles otras
a realizar llegué que no debía?

Flaquea la memoria entre sus sombras,
mas siempre me recuerdo de algún día
que tuvo algo especial y me sonrío.
¡Y mira que es difícil que sonría!

Mas otros rememoro en que tristeza
tan sólo recogiera y no alegría.
Los meto todos juntos en mi adentro
y pienso para mí: - ¡Qué algarabía! -.

Los buenos con los malos se confunden
y luchan entre sí. Dura porfía
que tengo que acallar con cuatro voces:
- ¡Dejad de discutir, vaya manía!

Que juntos estéis todos es preciso,
pues quiero que viváis en compañía.
Mi yo lo formáis todos y os exijo
vivir en amistad y en armonía
. -.

Dime si piensas venir...

Dime si piensas venir,
porque te estoy esperando;
que tengo yo para ti
de amores un lecho blando.

En él, si quieres dormir
dormirás no sé hasta cuándo;
pues todo toca a su fin,
todo empieza y va acabando.

Comienza el hombre a existir
y al nacer nace llorando.
Intuye que vino aquí
para sufrir de otro el mando.

Pues muy duro es el vivir
todo el tiempo trabajando.
Siempre al albur, siempre así,
los años se van pasando.

Igual le ocurre al amor:
Llega sin pedir permiso.
Luego, la eterna canción:
Se marcha sin previo aviso.

Le damos mucho valor,
para luego caso omiso
hacer a quien nos amó
y olvidarle si es preciso.

Nace con tremendo ardor
de repente, de improviso;
y un día va y se acabó,
porque un capricho lo quiso.

Así que vuelvo a decir
que aquí te estoy aguardando.
Junto a mí serás feliz.
¡Mira que ya estás tardando!

Lo que dure, durará.
Un día o una semana.
Toda una vida quizás.
Eso lo vemos mañana.

Que eterno nunca será,
como nada hay en la vida;
se quiere en su comenzar,
pero muy pronto se olvida.

Es el destino del hombre
y lo sabes de memoria.
No creo que ya te asombres,
pues siempre es la misma historia:

Te enamoras un buen día
y se piensa ya tu mente
que ese amor en que confías
existirá eternamente.

Que todo será alegría
y que siempre, complaciente,
has de amar. Pero se enfrían
tus ardores de repente.

¡Misterio de la existencia,
difícil de resolver!
Son así las conveniencias
entre varón y mujer.

sábado, 1 de marzo de 2008

Los dichos de Sancho Panza

- La vida se ve distinta
tras una comida buena,
todo tiene mejor pinta
teniendo la tripa llena.

Si tienes por compañera
mujer garrida y hermosa
entonces es primavera,
luciendo mejor la cosa
. -.

Son dichos de Sancho Panza
a los que siempre hice caso:
Buenas mujeres y holganza,
tras buen yantar y buen vaso.

Placeres son de la vida,
lo demás son sólo historia.
Buen vino y buena comida
y después... ¡Eso es la Gloria!

Mejor que tener dinero,
muchos honores y fama
un asado de cordero
y una mujer en la cama.

Que no existe otra riqueza
mejor que la que describo;
ni corona en la cabeza,
ni entre todos ser un divo.

Que eso todo se termina
allá en el sepulcro inmundo.
Quien tiene amor ha una mina
y es el más rico del mundo.

No bsco con mis versos ser famoso...

No busco con mis versos ser famoso,
ni ansío ya siquiera hallar la gloria;
de poco ha de servir dejar memoria
a quien vivió de modo borrascoso.

El tiempo ha transcurrido y ya borroso
contemplo aquel soñar, aquella euforia
que tuve, siendo joven, de en la Historia
hacerme con un hueco. ¡Sueño hermoso!

Mas torpe es el pensar en utopías
sabiendo que la muerte está cercana.
Es hora de olvidar las fantasías

y ver de aprovechar cada mañana;
gozar hoy con afán los breves días
que restan por vivir, con gusto y gana.

martes, 26 de febrero de 2008

El debate - 1. El villano en su rincón. Art. 251

Puedo anticipar y anticipo, emulando la histórica frase del ex presidente Suárez – a quien la Historia parece que ya le ha hecho justicia al considerarle el verdadero artífice de la democracia española – que mi voto para las próximas elecciones del 9 de marzo ya estaba decidido desde hace meses. Pero, como me considero independiente a ultranza de cualquier Partido Político, voy a exponerles mi opinión tras el primer debate televisivo – celebrado anoche – de los dos que tienen fijados los candidatos de los dos Partidos mayoritarios.
No voy a entrar en discusiones, como hacen los Medios de Comunicación, sobre quién fue el triunfador del mismo. Para mí que ganó Mariano Rajoy. A los puntos y por escaso margen como en un reñido combate, utilizando términos boxísticos, pero supo alzarse con la victoria en este encuentro.
Lo que sí me ha quedado muy claro, y voy a ser muy breve en esta ocasión, es que si tuviera que confiar mis escasísimos ahorros y el porvenir de mi jubilación en manos de uno de ambos oponentes lo haría sin dudar en las de Mariano Rajoy y nunca en las de su oponente. Pero, también siendo conciso y contundente, les aclaro que jamás los confiaría – si pudiera evitarlo – en las decisiones políticas de ninguno de los dos Partidos a los que representan.
Más claro creo que no se puede ser, salvo que pensemos en el agua del antiquísimo Canal de Lozoya que abastecía hace muchos años a la población de Madrid. Se puede decir más alto, pero desde luego que no con mayor crudeza.
Y si alguien me pregunta mis razones para pensar así le contestaré que ambas facciones exhalan más olor a chorizo que una charcutería. En ella habrá géneros de mejor y de peor calidad, más gustosos al paladar o menos; pero todos, al final, huelen parecido. Así de claro.
La semana que viene más.
¡Saludos!