No deben temer, al leer el título de este artículo, que les vaya a hablar de la que llevó a cabo el monje Martín Lutero. De aquella han pasado ya muchos siglos y casi siempre suelo opinar sobre la actualidad. Y, actualmente, en España estamos en periodo preelectoral. En la época del “antes de meter, mucho prometer; pero después de metido, nada de lo prometido”. Frase que hiciera célebre el cómico Pajares hace años.
Todos los Partidos Políticos hacen muchas promesas: Que van a cambiar todo para mejor si triunfan en los comicios, que van a conseguir que vivamos todos en la Gloria. E, incluso, alguno llega a ofrecer dinero como si quisiera comprar los votos.
Pero he aquí que, de repente, llega el señor ministro de Justicia y decide que está muy bien ofrecer que mejore la vida de los demás pero que de momento tiene que mejorar la suya propia. Y aduciendo motivos de seguridad, sin más explicaciones, se alquila un “apartamentito” de 240 metros cuadrados. Lugar donde ya han vivido otros políticos, incluyendo a Mariano Rajoy, y considera que debe efectuar una “reforma” en el mismo.
De ahí proviene el encabezado.
En plena época de crisis económica, reconocida a medias por su propio Grupo y palpable realmente en la calle y en todas las empresas, este buen señor se gasta 250.000 € - 45 millones de pesetas, más o menos – en decorar su casa y en mejorar la seguridad de la misma aparte de colocar unas nuevas jardineras. Ignoro si es que habrá transplantado parte del Parque del Buen Retiro a la vivienda, pero es muy posible. Y todo ello con cargo a las arcas públicas, naturalmente, que no lo ha pagado de su bolsillo.
A todo esto, el señor ministro dispone de piso propio en Madrid; el cual puedo comprender que fuera válido para un magistrado pero no para un miembro del Gobierno. La seguridad de un juez puede ser menor. Por ello mismo han asesinado a más de uno y no a ningún ministro, pero eso es harina de otro costal. Los jueces lo son por oposición y los ministros son nombrados a dedo; luego hay que proteger más a los amigos que a los que pueden no serlo.
De todas formas, como no creo que todo ese dineral se haya ido en sistemas de alarma con rayos infrarrojos y demás sofisticados inventos para salvaguardar la vida del alto cargo sino también para dotar a la vivienda de más lujosos cuartos de baño y de muebles y tresillos suntuosos, me agradaría saber qué diferencia existe entre el culo de un ministro y los del resto de los ciudadanos para que tenga que sentarlo sobre cerámica artística o quizás hasta de mármol y no sobre un inodoro moderno pero normalito.
Es de suponer que también su cuerpo será más delicado y necesite retreparse sobre sofás más cómodos, para no dañarse.
Y todo esto a menos de un mes de las Elecciones Generales... Es para que se le pusiera la cara del mismo color que su apellido, Bermejo; pero, descuiden, que eso no ocurrirá.
Lo que desconozco es lo que habrán pensado sus colegas de Economía, a quien se le dispara el IPC, y el de Trabajo que ve cómo se le incrementa la lista del paro.
Zapatero, como es de esperar, lo habrá tomado con su mejor talante; pero tal vez tampoco le haya hecho mucha gracia. Vender la piel del oso antes de matarlo es malo. Despilfarrar el dinero de esa venta puede ser contraproducente.
¿Y estos son los que proclaman la Justicia Social? Pensarán que ésta comienza por ellos mismos, como la caridad bien entendida.
Volviendo a casa he visto un eslogan de ZP: - ¡Nos queda mucho por hacer todavía! –
Claro, las reformas de las viviendas de los demás miembros del Partido.
¡Hasta pronto!
viernes, 15 de febrero de 2008
sábado, 9 de febrero de 2008
Montes de Granada hermosa
Montes de Granada hermosa,
jazmines que hay en la vega,
ojos de mujer moruna,
al irme me voy con pena.
Tierra que vio a Federico
componiendo sus poemas,
hechizo de bellas noches,
suspiros entre tinieblas...
Es el rey moro quien gime,
quien llora, quien se lamenta,
tras su obligada partida,
despojado de su hacienda.
Esta tarde, en breve rato,
he de partir y aquí queda,
sin dejar amor ninguno,
el alma de amores llena.
Aguardo volver a verte
y espero que cuando vuelva
sigas tan bella y hermosa.
Adiós, Granada serena.
No me extraño de las luchas,
nada me extrañan las guerras
que mantuvieron los moros
y los cristianos, sin tregua,
por conseguir tus vergeles,
por conquistar tu belleza,
por ser dueños de tus fuentes,
de tu Alhambra, tus callejas.
Adiós, Granada, ya parto.
Veo un tren que va a Marchena;
un poco tarda aún el mío,
que va a tierras madrileñas.
Magerit también fue mora,
algo de tu sangre lleva,
pero no tiene el encanto
de tus mujeres morenas.
Y aunque castizo de estirpe,
por muy chulapo que sea,
siento en el alma honda envidia
de quien se queda a tu vera.
Adiós, Granada querida;
ya comprendí que un poeta
bajo tu sol alumbraras.
¡Que él me transmita su emblema!
miércoles, 30 de enero de 2008
La llamada
Ansioso el corazón, tiemblo en la espera
soñando con que suene tu llamada.
Ya tardas demasiado y desespera
el alma que te aguarda enamorada.
Sonó por fin ya el timbre y he escuchado
tu voz llena de encanto y primorosa
cruzando todo el mar, de lado a lado,
salvando la distancia presurosa.
Tranquila queda el alma en un instante.
Bastó con escuchar la melodía
que emite tu garganta palpitante
diciendo dos palabras: - Vida mía! -.
Ya pronto has de venir y aquí te espero
con ansias, con afán y pasión loca.
¡No tardes en llegar! ¡Tu caballero
desea con ardor besar tu boca!
soñando con que suene tu llamada.
Ya tardas demasiado y desespera
el alma que te aguarda enamorada.
Sonó por fin ya el timbre y he escuchado
tu voz llena de encanto y primorosa
cruzando todo el mar, de lado a lado,
salvando la distancia presurosa.
Tranquila queda el alma en un instante.
Bastó con escuchar la melodía
que emite tu garganta palpitante
diciendo dos palabras: - Vida mía! -.
Ya pronto has de venir y aquí te espero
con ansias, con afán y pasión loca.
¡No tardes en llegar! ¡Tu caballero
desea con ardor besar tu boca!
domingo, 27 de enero de 2008
Ya llegará el verano y serás mía...
Ya llegará el verano y serás mía.
Los meses pasarán sin darnos cuenta.
El tiempo a estas alturas va deprisa,
tan rápido que pronto estás de vuelta.
Dos años se han pasado en un suspiro,
de nuevo veré el tren que va a Marchena;
tú vuela hacia mi lado, vida mía,
la Alhambra con su encanto nos espera.
O Lérida quizás, ¿qué nos importa?
El caso es que a mi lado junto duermas
después de que tus manos me acaricien
y calme así mi sed tu boca fresca.
Tras verte jadear con ansia loca,
después de sumergirme entre tus piernas;
oler quiero el perfume de tus senos,
gemir mientras degusto sus esencias.
¿Que duermo tan feliz? ¡Gloria bendita!
Al alba que despierte y que estés cerca,
volviendo a estremecerme entre tus brazos.
¡Que salga el Sol después por donde sea!
Los meses pasarán sin darnos cuenta.
El tiempo a estas alturas va deprisa,
tan rápido que pronto estás de vuelta.
Dos años se han pasado en un suspiro,
de nuevo veré el tren que va a Marchena;
tú vuela hacia mi lado, vida mía,
la Alhambra con su encanto nos espera.
O Lérida quizás, ¿qué nos importa?
El caso es que a mi lado junto duermas
después de que tus manos me acaricien
y calme así mi sed tu boca fresca.
Tras verte jadear con ansia loca,
después de sumergirme entre tus piernas;
oler quiero el perfume de tus senos,
gemir mientras degusto sus esencias.
¿Que duermo tan feliz? ¡Gloria bendita!
Al alba que despierte y que estés cerca,
volviendo a estremecerme entre tus brazos.
¡Que salga el Sol después por donde sea!
jueves, 24 de enero de 2008
Aún recuerdo el ayer en que fue mía...
Aún recuerdo el ayer en que fue mía.
Y mañana, ¿qué habrá? Ni lo sospecho.
¿Qué mujer vivirá bajo mi techo,
que me preste su ayuda en mi agonía?
¿Quién tendré junto a mí llegado el día
en que cese el aliento de mi pecho?
¿Cuando yazca tendido sobre el lecho,
quién habrá de apretar mi mano fría?
¡Caprichoso y travieso es el Destino!
Nos domina a su gusto y nos maneja,
dirigiendo al azar nuestro camino
como más se le antoja. Moraleja:
Deberemos andar siempre con tino
y con tino elegir nuestra pareja.
Y mañana, ¿qué habrá? Ni lo sospecho.
¿Qué mujer vivirá bajo mi techo,
que me preste su ayuda en mi agonía?
¿Quién tendré junto a mí llegado el día
en que cese el aliento de mi pecho?
¿Cuando yazca tendido sobre el lecho,
quién habrá de apretar mi mano fría?
¡Caprichoso y travieso es el Destino!
Nos domina a su gusto y nos maneja,
dirigiendo al azar nuestro camino
como más se le antoja. Moraleja:
Deberemos andar siempre con tino
y con tino elegir nuestra pareja.
martes, 22 de enero de 2008
LAMENTOS DE UN CASANOVA
Aún me viene a la memoria
el recuerdo del pasado;
pude estar equivocado
o es que soñé en la victoria,
embriagado por la euforia.
Como fuere, se ha perdido
en el desván del olvido;
hoy comienzo otra aventura,
una nueva singladura
y suerte a mi Dios le pido.
Mas pienso que ya soy viejo
para andar pegando saltos.
¡Basta ya de sobresaltos!
Si en mis empeños no cejo
puedo perder el pellejo.
Que ya con ciertas edades
fatigan las veleidades
y se marcha cuesta abajo.
Ya cuelga mucho el badajo,
hay que decir las verdades.
Ya está bien de presunciones
y de faroles de mozo;
mi dicha quedó en un pozo,
porque ya los compañones
no sirven como cañones.
Se derritió la escopeta,
haciéndome la puñeta
y pegando gatillazo.
No puedo darme un gustazo,
por más que la note inquieta.
¡Triste fin de un Casanova!
Final de un Don Juan Tenorio,
que vio como aquel emporio,
como el tiempo todo roba,
terminó de forma boba.
Pero es la vida, señores.
Agradezco a los lectores
que hayan leído el poema;
mas ya se me agotó el tema,
al igual que mis amores.
el recuerdo del pasado;
pude estar equivocado
o es que soñé en la victoria,
embriagado por la euforia.
Como fuere, se ha perdido
en el desván del olvido;
hoy comienzo otra aventura,
una nueva singladura
y suerte a mi Dios le pido.
Mas pienso que ya soy viejo
para andar pegando saltos.
¡Basta ya de sobresaltos!
Si en mis empeños no cejo
puedo perder el pellejo.
Que ya con ciertas edades
fatigan las veleidades
y se marcha cuesta abajo.
Ya cuelga mucho el badajo,
hay que decir las verdades.
Ya está bien de presunciones
y de faroles de mozo;
mi dicha quedó en un pozo,
porque ya los compañones
no sirven como cañones.
Se derritió la escopeta,
haciéndome la puñeta
y pegando gatillazo.
No puedo darme un gustazo,
por más que la note inquieta.
¡Triste fin de un Casanova!
Final de un Don Juan Tenorio,
que vio como aquel emporio,
como el tiempo todo roba,
terminó de forma boba.
Pero es la vida, señores.
Agradezco a los lectores
que hayan leído el poema;
mas ya se me agotó el tema,
al igual que mis amores.
domingo, 20 de enero de 2008
Jamás has de cambiar...
Jamás has de cambiar, lo tengo claro.
Te gusta la aventura, el devaneo;
te entregas a un insulso coqueteo
sin miedo, sin temor y sin reparo.
Te juzgas una diosa y, con descaro,
juzgando tu belleza en su apogeo,
ignoras el respeto al himeneo
y puede que al final lo pagues caro.
Que sepa, ya has deshecho tres parejas;
acaso alguna más puede haber sido,
que ignoro de tu vida cosas viejas
y todas tras marcharte de mi nido.
El caso es que, sin duda, te asemejas
a un barco que navega sin sentido.
Intento echar a olvido
lo tanto que te quise y me quisiste,
mas viéndote actuar me pongo triste.
Te gusta la aventura, el devaneo;
te entregas a un insulso coqueteo
sin miedo, sin temor y sin reparo.
Te juzgas una diosa y, con descaro,
juzgando tu belleza en su apogeo,
ignoras el respeto al himeneo
y puede que al final lo pagues caro.
Que sepa, ya has deshecho tres parejas;
acaso alguna más puede haber sido,
que ignoro de tu vida cosas viejas
y todas tras marcharte de mi nido.
El caso es que, sin duda, te asemejas
a un barco que navega sin sentido.
Intento echar a olvido
lo tanto que te quise y me quisiste,
mas viéndote actuar me pongo triste.
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